martes, 12 de julio de 2022

LUGARES CON HISTORIA: NUEVO ATAQUE AL CENTRO. MUERTE DEL GENERAL DUPRÉ

Hacia las diez de la mañana había terminado la acción en la zona de los Zumacares. Después de despejar de enemigos sus flancos, Dupont se concentra en el centro. El gral. francés no se amedrenta y con los restos de la brigada Chabert y la “fresca” Legión de reserva recién incorporada lanza un segundo ataque frontal a la línea española. Sin embargo y, como ocurriera en la fase anterior, el fuego español es demoledor y no tarda mucho en deshacer las columnas francesas. En el momento de despliegue de columna a línea de combate el nutrido fuego de la línea española hace caer a muchos oficiales franceses. Cunde el pánico y el despliegue francés se desbarata produciéndose la desbandada. La inmediata intervención de los regimientos de cazadores de caballería  francesa  del  Gral.  Dupré  evita  la  catástrofe.  Los  jinetes  franceses llegaron hasta la línea española. En esta acción muere su jefe, el Gral. Dupré. El segundo  intento  francés  había  fracasado  rotundamente.  Poco  tiempo  y  pocas tropas operativas le restaban al mando francés para resolver la delicada situación. La sed, el humo del monte bajo incendiado, los nervios que cunden entre las filas francesas tanto como el temor de la llegada de Castaños desesperan al enemigo. 

Hacia el mediodía, Dupont reagrupa las tropas disponibles de la 4ª y 3ª Legión de reserva y con el refuerzo del batallón de Marinos de La Garde (tropa de elite) él mismo al frente de sus diezmados efectivos y en un último y supremo esfuerzo lo intentará de nuevo por el centro. En total unos 3.300 soldados de infantería y alrededor de 100 jinetes. Será el final de la Batalla.


domingo, 10 de julio de 2022

LUGARES CON HISTORIA: EL ZUMACAR CHICO. ATAQUE FRANCÉS AL ALA DERECHA ESPAÑOLA

Reding ordena a Venegas moverse para ocupar las alturas del flanco izquierdo francés, para lo cual, éste mueve los dos batallones de Órdenes Militares y compañías de cazadores de la Guardia Walona, apoyados por el escuadrón de Olivenza en dirección a los Zumacares. Inicialmente sorprende a los franceses que vieron peligrar ese flanco y de haber triunfado hubiese tenido nefastas consecuencias para la línea francesa. Eran las ocho de la mañana. Los infantes españoles llegaron hasta los Zumacares. Dupont envió a la carrera a la brigada  Pannetier  que  se  encontraba  en  el  Rumblar  así  como  a  los  Rgtos. Provisionales de Cazadores del Gral. Dupré para sofocar el peligro. A la brigada Pannetier pertenecían los dos Rgtos. de la Guardia de París, tropas estas de las mejores de que disponía Dupont. Atacaron Zumacar Chico. Los cazadores de caballería francesa avanzaron por la vaguada y sorprendieron a los granaderos españoles de Órdenes Militares que se habían adelantado demasiado. La lucha fue intensa con numerosas bajas por los dos bandos. Los batallones españoles de Órdenes sufrieron alrededor de 300 bajas. De los jinetes de Olivenza nunca más se supo. 


El oportuno apoyo de varios batallones de la Guardia Walona hizo que se restableciese el orden. Desde la línea española los ligeros de Barbastro, de Gerona y Tarragona prodigaron su fuego en apoyo de sus compañeros de avanzada. Tras larga lucha los infantes españoles regresan a sus posiciones y Dupont tiene que proteger ese flanco con unidades de la Pannetier para evitar nuevos contraataques. 

Con este flanco tranquilo, la 3ª Legión se desplaza hacia el centro para formar en el siguiente asalto a la batería central española. Al final se firmaron tablas pero esas tropas francesas distraídas en la vigilancia de ese flanco no pudieron participar en posteriores ataques al centro de la línea española debilitándose así las posibilidades de éxito de Dupont.


 

viernes, 8 de julio de 2022

LUGARES CON HISTORIA: EL CHARCO DE LA GALLINA. EL PRIMER ATAQUE AL CENTRO

Hacia las seis de la mañana, ocho columnas de infantería francesa constituidas por infantes de la 4ª Legión de reserva y el 4º de suizos al servicio  de  Francia  habían  intentado  un  primer  ataque  al  centro  de  la  línea española.  En  el  centro  izquierda  de  la  línea  española  formaban  los  Rgtos  de Irlanda y Ceuta y a la derecha de la batería central el Rgto. de La Reyna y el 1º de Voluntarios granadinos. Los infantes franceses avanzaron desde La Cruz Blanca y soportando un nutrido fuego cruzado desde la línea española avanzaron hasta desplegarse en orden de combate. Sin embargo la intensidad del fuego español y el alto número de bajas hizo fracasar el intento tocándose retirada desde las líneas francesas. La brigada Chavert había salido malparada en este primer intento. Los infantes de la Reyna y de Ceuta obligan a los jinetes de Dupré a retirarse. Dupont no había esperado la llegada  del resto de su ejército, que arribaba desde la carretera de Andújar con cuentagotas y empeña lo mejor de su ejército sin conseguir nada a cambio, eran las 10 de la mañana y después de más de cinco horas de combate, el cansancio empieza a hacer mella entre los franceses.

La artillería española del Rgto. de Sevilla se había empleado a fondo y desde el centro de la línea iba desmontando a tiro limpio a las piezas francesas conforme iban llegando. Los franceses nunca tuvieron suficiente apoyo artillero. En su retirada los galos quedaron desguarnecidos y la caballería española del Farnesio y los lanceros de Jerez y Utrera (los famosos garrochistas) salieron en su persecución. Podría haber sido un desastre para la infantería   francesa de la Chavert,  en  plena  retirada,  pero  la  caballería  francesa  proveniente  del  Haza Walona (provisionales de coraceros y dragones de Privé) neutralizaron in extremis la ventaja española llegando incluso hasta sus líneas. En esta acción los lanceros españoles prosiguieron su persecución adentrándose en las líneas francesas sufriendo grandes bajas. Sólo volvió un tercio de su fuerza. Los jinetes de ambos ejércitos, mezclados y sin control, caen sobre la batería española de la derecha, pero son rechazados allí mismo por artilleros e infantes que despliegan cerca de ella. Las constantes cargas que Dupont intenta para romper la línea defensiva que había desplegado el General Reding en algunos de sus puntos, resultan inútiles. El ejército español mantiene sus puestos a pesar de la falta de profundidad del despliegue realizado y del temor de que los franceses pudieran abrir hueco en sus líneas. Acaba esta segunda fase con las tropas en las posiciones de partida.


 

martes, 5 de julio de 2022

LUGARES CON HISTORIA: LA ACCIÓN DEL HAZA WALONA Y EL CERRAJÓN. 2º COMBATE: ATAQUE AL FLANCO IZQUIERDO ESPAÑOL.

Tras las primeras escaramuzas del “Rumblar”, la división francesa, de unos diez mil hombres, comienza a tomar posiciones tras La Cruz Blanca. El gral. Reding envía al Rgto. de Infantería de Línea “Jaén”, a una compañía de ingenieros y a  un piquete de caballería de línea “España” al Haza Walona, lugar privilegiado desde donde los tiradores podían hostigar el avance francés como así fue. Comenzaba a alborear y la batalla ya había comenzado. 

Con la llegada del grueso del Ejército francés, su general Dupont decide, mientras prepara una primera columna de ataque, desalojar los altos de su derecha, donde la presencia española no es una amenaza, pero si un incordio. Dupont incomodado con la posición de privilegio que los españoles habían adoptado envía en su encuentro a los Rgtos y de suizos y a la brigada Schramm. Los suizos reacios en su fuero interno a enfrentarse a los españoles, flaquean en su ataque y los infantes españoles los rechazan sin contemplaciones. Esta primera acción supone una inyección de aliento para los del “Jaén” de línea y desde el cerro vivaquearon al rey y a España. Se hicieron algunos prisioneros. Dupont enojado por lo sucedido ordena una carga devastadora a su caballería. Los dragones del general Privé del 1º y 2º provisional y unos 150   coraceros de la brigada Gobert, que habían quedado en Andújar en su día, se lanzan al ataque de la posición del Haza Walona. El choque resulta  descomunal.  Los  infantes  españoles  son  literalmente  arrollados. 

Los ingenieros consiguen desplazarse hasta el cerro contiguo “el Cerrajón” disparando con sus
mosquetes a la caballería francesa. Los jinetes del “España” se tuvieron que prodigar por aquí y por allá para evitar males mayores. El flanco izquierdo español estuvo a punto de derrumbarse. El Jaén perdió en esa acción cerca de doscientos hombres entre muertos, heridos y “extraviados”, su coronel D. Antonio Moya perdió la vida en el combate así como su capitán ayudante D. Carlos Sevilla. El Rgto. suizo español (el de Reding) corrió al Haza Walona en apoyo de sus compañeros. Los coraceros franceses se hicieron con dos banderas españolas, una regimental y una de batallón. Los franceses tampoco se fueron de rositas dejando sobre el campo bastantes bajas. Por suerte la caballería francesa volvió grupas requerida por su estado mayor pues otra acción se estaba produciendo casi simultáneamente. Era el primer ataque al centro.

 



viernes, 1 de julio de 2022

LUGARES CON HISTORIA: EL PUENTE DEL RUMBLAR, EL VENTORRILLO Y LA CRUZ BLANCA

 En la madrugada del martes 19 de Julio, hacia las 3 horas, el general Reding había ordenado toque de diana para emprender la marcha hacia Andújar, pero Dupont unas horas antes, había  iniciado ya el camino opuesto. Ambos ejércitos se iban a encontrar en las afueras de Bailén. En esa madrugada el general Venegas había adelantado el toque de diana a sus jinetes para hacer un reconocimiento previo a la partida de las dos divisiones acampadas el día anterior en los ruedos de las Eras del Pilar y de la Soledad de Bailén. Sobre esta hora se produce el ataque de la vanguardia francesa sobre El Ventorrillo y despliegue en la Cruz Blanca. La vanguardia francesa del mayor Teulet cruzó el río Rumblar por el puente de piedra que lo atravesaba, situado a unos cinco kilómetros al oeste de Bailén. El camino se empinó y nada más llegar a lo alto, a un kilómetro escaso del puente, los franceses tropezaron con una compañía de cazadores de la Guardia Valona que guarnecía los primeros puestos avanzados españoles, situados en un ventorrillo aislado. Comenzó el tiroteo por ambas partes y los españoles fueron desalojados sin problemas. La alarma estaba dada. El mayor Teulet continuó su avance tres kilómetros más hasta llegar a una zona despejaba denominada la Cruz Blanca, donde fue detenido por las unidades españolas de vanguardia del brigadier Venegas. Así dio comienzo la Batalla de Bailén.

Los españoles se dieron cuenta que el enemigo era tan solo una fuerza de vanguardia y deciden desalojarla de su posición de la Cruz Blanca. Para ello atacaron las tropas del ala derecha al mando del brigadier Venegas y las del ala izquierda al mando del brigadier Grimarest. En la oscuridad se produjo un combate muy vivo. Los españoles tomaron dos piezas de artillería francesas. Estos contraatacaron a la bayoneta y las recuperaron. Acto seguido las franceses, sobrepasados en número, retrocedieron hasta el Rumblar y asentaron sus piezas de artillería en la otra orilla. El brigadier Grimarest lanzó el Regimiento de Caballería Farnesio contra el enemigo en retirada; pero el mayor Teulet formó un escuadrón de cazadores alineado en la carretera y con su fuego de fusilería y el de sus cañones mantuvo a raya a los del Farnesio. Seguía sin amanecer y la confusión persistía. Los españoles cesaron en su ataque y retrocedieron a sus posiciones originales, excepto el 1er. Escuadrón del Regimiento de Farnesio que desplegó al este del puente del Rumblar para dominar su carretera de acceso, y el Batallón Provincial de Ciudad Real, 30 jinetes del Regimiento España y la 2ª Compañía de Zapadores, que desplegaron en el Cerrajón dominando con sus fuegos el acceso a la Cruz Blanca.

Sobre las 5 de la madrugada, Dupont oyó los disparos de cañón a unos cinco o seis kilómetros del puente del Rumblar. Enseguida ordenó al jefe de su caballería, general Fresia, que hiciera avanzar sus dos brigadas. La Brigada Dupré, formada por dos regimientos de cazadores con un total útil de unos 500 jinetes, marchaba delante del convoy, por lo que llegó antes a reunirse con las fuerzas del mayor Teulet trayendo consigo sus seis piezas de artillería. Con las primeras luces del día, Dupré cruzó el puente del Rumblar con el 1er. Regimiento de Cazadores de su Brigada y se lanzó sobre el 1er. Escuadrón del Regimiento de Farnesio. Dos escuadrones franceses se lanzaron sobre los españoles, arrollándolos tras un breve combate. Los jinetes franceses, lanzados a la carga, rebasaron el alto de la Cruz Blanca y consiguieron llegar hasta la batería central del dispositivo español, donde acometieron a cuchilladas a sus sirvientes. Allí fueron atacados de flanco por el Batallón de Infantería de Ceuta y el Regimiento de Infantería de la Reina, y sufrieron la carga del 2º Escuadrón del Regimiento de Farnesio. Ante tal ataque, el regimiento francés se retiró con graves pérdidas hasta alcanzar la Cruz Blanca, donde se le unió el 2º Regimiento de Cazadores de la Brigada Dupré. Las fuerzas de esta Brigada habían quedado reducidas a unos 400 jinetes.

Tras el fracaso de la primera carga de caballería, sobre las 5:30 h los franceses esperaron la llegada de nuevas fuerzas al combate. Mientras tanto la artillería francesa había desplegado las cuatro piezas de la vanguardia y las seis de la Brigada Dupré a la izquierda de la Cruz Blanca, en la falda del Zumacar Chico, todas las piezas de a cuatro. Mientras la artillería española compuesta de piezas de a ocho y de a doce, de mayor alcance y potencia, respondía al fuego francés con un duelo artillero que duró una hora mientras llegaban las tropas de la Brigada de Infantería Chabert.  En este duelo los franceses llevaron la peor parte, resultando cinco piezas suyas desmontadas.

Una vez acabado el duelo artillero, ya amanecido, se desarrollará la segunda fase de la batalla, el ataque al Haza Walona y el Cerrajón, la cual desarrollaremos en la siguiente entrada del blog,




viernes, 24 de junio de 2022

LUGARES CON HISTORIA: LA HUERTA DE ARTEAGA. ACTUAL PARQUE DE EDUARDO CARVAJAL (EL VIVERO).

 Si hay un lugar de nuestra ciudad que es emblemático, ese es la Huerta de Arteaga, el actual Vivero, así aparece en la documentación oficial sobre la Batalla de Bailén. El plano más explícito es el dibujado en 1850 por el coronel de ingenieros Pedro Andrés Burriel, titulado Plano topográfico de Bailén y sus alrededores,
que fue realizado por la Comisión de Indagación de 1850 y que se conserva en el Instituto de Historia y Cultura Militar. En este plano la situación de la actual casa y pozo del Parque Eduardo Carvajal se señala y rotula como “Huerta De Arteaga y Molino de Aceite”, a los pies de la carretera de Jaén, un poco más debajo de las eras del Pilar, actual plaza de Yapeyú. Esta antigua huerta fue el “Cuartel General” donde instaló el general Reding su estado mayor tras su entrada en Bailén el día 18 de julio de 1808. 

Según contó el vecino Diego Antonio Soriano, antes de que las divisiones de Reding y Coupigny hicieran su entrada en la villa de Bailén en la mañana del 18 de julio, llegó primero una escuadra de reconocimiento (50 infantes y 10 caballos), al que pertenecía el húsar de Olivenza que al poco de el amanecer entró por la calle de la Iglesia y llegando a la fuente que había en la plaza del Reloj, le dio de beber a su caballo. Al poco de llegar se hallaban en la plaza todos los paisanos que estaban en el pueblo y dos o tres individuos de la Justicia, e informados por donde venían las tropas, corrieron todos a recibirlos. Esta avanzadilla española tuvo que atacar de forma urgente y decidida a una descubierta francesa muy similar en número (60 infantes y 10 caballos), que fue avistada desde el Cerrajón (Camino de Sevilleja) subiendo hacia Bailén desde Zocueca, por el capitán del Barbastro que mandaba la avanzadilla española, regimiento de infantería perteneciente a la vanguardia comandada por Venegas.

Preguntó el capitán español si se podría cogerla por la retaguardia, y en efecto los bailenenses Miguel de Porcuna, Manuel Campos y Miguel Abad actuaron de guías en aquel rápido movimiento para aniquilar totalmente a la descubierta francesa en el  Arroyo de la Dehesa. Los franceses, en efecto, fueron sorprendidos por detrás, no quedando vivos nada más que un sargento y un cabo quienes hechos prisioneros fueron conducidos por Miguel Abad hasta el General Reding que ya había hecho su entrada en Bailén y establecían su campamento principal en el entorno de la Huerta de Arteaga (Vivero), las eras del Pilar y las eras de la Soledad. Encontrados en el Molino de las Huertas antiguas los edecanes, a estos se los entregó y le ordenaron que los condujese al hospital.

Esta acción, hasta ahora poco conocida e ignorada por la Historia, resultó providencial, pues si algunos de aquellos soldados franceses hubiese escapado de vuelta hacia Andújar, Dupont hubiera podido conocer de antemano que Reding había logrado interponerse entre su posición y la de Vedel. Fue, sin duda alguna, un combate menor pero una acción decisiva, pues pudo haber cambiado el curso de la batalla.

En resumen, el Molino de la Huerta de Arteaga (o “Molino de las Huertas antiguas”) fue el lugar utilizado como puesto de mando principal por los generales Reding y Coupigny durante la batalla de Bailén. No olvidemos que, comenzada la batalla, Reding se limitó a resistir y defender el paso de Bailén, en sus dos vertientes (el 19 de julio por la tarde los combates se reanudaron por la carretera de Madrid y el cerro de San Cristóbal).

Además, es bien conocido que el despliegue de la división de Coupigny se apoyó directamente sobre la Huerta de Arteaga. El ala izquierda del ejército español, con los batallones de segunda línea apuntalados sobre el mismo camino de Jaén y el viejo camino de Villanueva o de La Toscana, fue además el punto más frágil de la posición española, terriblemente disputado y valerosamente defendido. Sobre todo cuando uno de los ataques franceses intentó envolver este ala izquierda, bajando por Cañada Isabel para intentar salir al camino de Jaén por el Regajo Grande (actuales cerámicas de José Padilla García, Santa Adela y La Perdiz), interponiéndose en su camino las tropas españoles desde Las Monjas y Retamosa (actual cantera detrás de La Milagrosa y San Juan). Es decir, desde la Huerta de Arteaga y el camino de Jaén se defendió una de las zonas más importantes del campo de batalla. Lo mismo que hicieron el día anterior, Reding y Coupigny debieron dirigir sus tropas y seguir el desarrollo de la batalla desde el Molino de la Huerta de Arteaga, en medio de un impresionante ajetreo donde despacharían a sus edecanes y ayudantes de campo, verdaderos enlaces entre el puesto de mando principal y los puestos tácticos destacados en las primeras líneas defensivas.Doscientos catorce años después es hoy uno de los pocos testigos y testimonios que aún quedan de nuestro pasado.

 Fuente: Imágenes de planos y texto revista Locuber nº 1. Miguel Ángel Perea