sábado, 10 de junio de 2023

215 ANIVERSARIO DE LA BATALLA DE LA POZA DE SANTA ISABEL EN SAN FERNANDO, LA PRIMERA DERROTA DE NAPOLEÓN

La Fundación Legado Las Cortes y el centro comercial Bahía Sur, en colaboración con la Subdelegación de Defensa en Cádiz, el museo naval de San Fernando y el Ayuntamiento de la ciudad, han inaugurado este viernes 9 los actos de conmemoración del 215 aniversario de la batalla de la Poza de Santa Isabel, que se desarrolló entre el 9 y 14 de junio de 1808,.primera derrota del ejército de Napoleón en la Guerra de la Independencia Española, que se iniciaron con el descubrimiento de una placa en honor a los soldados que participaron en esta batalla.
Todo se inició en 1805, a consecuencia de la batalla de Trafalgar. La derrota de la escuadra franco española, no supuso la destrucción del poderío naval de ambas naciones. Gran parte de los navíos españoles se refugiaron en la Bahía de Cádiz, fuera del alcance de los ingleses y junto a ellos seis navíos de línea franceses, se unieron a los restos de la escuadra española. El gobernador de Cádiz, marques Francisco Maria Solano Ortiz de Rozas, había mantenido una posición ambigua durante estos tres años y solo a principios de 1808, ordenó vigilar a las naves francesas con una pequeña flotilla compuesta de  embarcaciones de la bahía. Veinte días después de los sucesos del 2 de mayo de Madrid, hubo un motín en Cádiz y el marqués fue asesinado, acusado por la multitud de afrancesado.
El 10 de junio se iniciaron las hostilidades, atacando los españoles con lanchas cañoneras, un tipo de embarcaciones, inventadas por el Almirante balear, Antonio Barceló, en cuyo manejo la marina española llegó a ser consumada experta. Los galos consiguieron repeler el ataque, y a los nuestros se les agotó la pólvora y las hostilidades continuaron durante los tres siguientes días, aunque con menor intensidad, ya que la situación de los galos era insostenible y Apodaca no quiso arriesgar vidas humanas en un ataque al abordaje.
Finalmente Rosily, sustituyó los pabellones franceses por el pabellón de la marina española, que ya en aquella época, era la insignia rojigualda El botín fue bastante apreciable, ya que se hicieron 3676 prisioneros, parte de los cuales se enrolaron en las fuerzas españoles, 5 navíos de línea, una fragata, 456 cañones, armas individuales, pólvora, y grandes cantidades de municiones.
Con los barcos capturados la flota naval española se componía sobre el papel de 37 navíos y 24 fragatas, y seguía siendo el tercer poder naval del mundo. La decadencia vino con la Guerra de Independencia, donde se dieron todas las prioridades al ejército de tierra y se abandonó la marina. Se desguazaron barcos, se abandonó su mantenimiento y armamento y mandos pasaron a la defensa del territorio. Durante los seis años que duró el conflicto, no se construyó navío alguno en la Península y fuera de ella, solo en Cavite y La Habana, fueron botados dos fragatas una corbeta y tres bergantines.


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