miércoles, 10 de abril de 2013

ACTO CONMEMORATIVO DEL LEVANTAMIENTO DEL GENERAL RIEGO EN LAS CABEZAS DE SAN JUAN

El próximo domingo, día 14, un numeroso grupo de miembros de nuestra Asociación se trasladarán a Las Cabezas de San Juan para participar en el acto conmemorativo del levantamiento del General Riego en 1820.
El denominado Pronunciamiento de Riego, fue un golpe de estado de los militares progresistas, realizado por el comandante Riego el 1 de enero de 1820 en Cabezas de San Juan . En un solemne y brillante acto de parada militar, en la plaza de Cabezas de San Juan, Riego emite un bando que promulga la derogada Constitución Liberal  española que se había promulgado en  1812:. Al grito de ¡Viva la Constitución! termina el gobierno absolutista desarrollado por Fernando VII durante la primera etapa de su reinado, y se establece un gobierno liberal, es el denominado Trienio Liberal de 1820 a 1823.
Este pronunciamiento supuso la imposición del liberalismo español al régimen absolutista impuesto por Fernando VII. Los liberales ejercieron  el poder según lo establecido  en las Cortes de Cádiz,  desarrollando mediante  leyes y decretos la constitución liberal de 1812. De esta forma iniciamos el periodo liberal, aplicando por primera vez y en la práctica las ideas de los liberales de Cádiz y la Pepa tuvo por fin, significado práctico en el Estado Español.  
El 3 de enero el coronel Antonio Quiroga, superior de Riego, designado para encabezar el movimiento, tomaba San Fernando y se disponía a entrar en Cádiz, que era el objetivo más importante. El retraso en hacerlo y la resistencia encontrada en la Cortadura bastaron para estropear los planes  e impedir que pudiesen entrar en la ciudad hasta el 15 de marzo en que se proclamó la Constitución. El 9 de marzo de 1820 Fernando VII fue obligado a aceptar oficialmente el triunfo de la revolución al tener que jurar la Constitución y a nombrar una Junta, lo que ponía en evidencia que no se   confiaba  en que él y sus Ministros fuesen a cumplir lo jurado.
Rafael de Riego
 En 1823, Fernando VII recurre a la Santa Alianza e irrumpen en España los "Cien Mil Hijos de San Luis" al mando del Duque de Angulema.
El 6 de abril tiene lugar  la segunda invasión francesa de nuestra historia y FernandoVII acaba con el  régimen constitucional establecido pocos años antes. Riego se enfrenta a las tropas aliadas y es derrotado por los franceses en Mancha Real y Jodar (Jaén) y es  capturado en Arquillos (Jaén) y conducido preso a Madrid, donde se le encarcela en el Antiguo Seminario de Nobles de Madrid. Durante los primeros días le mantienen incomunicado y sin alimentos, consiguiendo su debilitamiento psíquico y físico.
 Después de un simulacro de proceso Riego es condenado a morir en la horca y al descuartizamiento posterior. El juicio no tuvo las garantías procesales, fue una farsa legal. No le admitieron pruebas, testimonios ni documentos. La verdad es que Riego está condenado a muerte de antemano.
Finalmente, 3 años y medio después  del juramente real, el 7 de noviembre de 1823,  el general Riego era ahorcado en la Plaza de la Cebada de Madrid por orden real de Fernando VII. Riego fue la gran víctima, su inocencia le llevó a asumir el papel de caudillo popular que le marcaba con la bandera de la demagogia.
La sentencia mandaba que Riego fuera conducido al lugar de la ejecución, arrastrado en un serón por un burro por las calle de Madrid, y esto se cumplió entre el vocerío y los insultos de los de “¡Vivas las caenas!”. Tras ser colgado, su cuerpo fue descuartizado por traidor al rey..
 Muerto Fernando VII, la reina regente tratando de consolidar en el trono a su hija Isabel II frente al ímpetu guerrero de los carlistas, se decidió por el lado de los liberales y para conseguir su simpatía, procedió a la rehabilitación de Riego y de su memoria. El 31 de octubre de 1835 promulgó un real decreto cuya parte dispositiva rezaba así: "Por tanto, en nombre de mi augusta hija la reina Doña Isabel II decreto lo siguiente: Artículo 1.º El difunto general Don Rafael del Riego es repuesto en su buen nombre, fama y memoria. Artículo 2.º Su familia gozará de la pensión de viudedad que le corresponda según las leyes. Artículo 3.º Esta familia queda bajo la protección especial de mi amada hija Doña Isabel II, y durante su menor edad bajo la mía."
La Segunda República adoptó el Himno de Riego como himno oficial de España, elevando así a lo más alto de sus altares místicos la memoria de Riego, convirtiéndole en un símbolo de la libertad contra la tiranía. 
A continuación os dejo un vídeo con un fragmento de la proclama de Riego en Las Cabezas.